sábado, 29 de mayo de 2010

2. Diagnostica tu propio estilo de aprendizaje.

- Para esta actividad, es necesario en primer lugar rellenar el cuestionario de estilos de aprendizaje (CHAEA) elaborado por Catalina M. Alonso, Domingo J. Gallego y Peter Honey, al que podemos acceder desde el siguiente enlace: http://www.estilosdeaprendizaje.es/menuprinc2.htm. Posteriormente, dibuja una gráfica representativa y reconoce tu propio perfil, teniendo en cuenta que cada uno de nosotros generalmente desarrolla más alguno de los estilos. Interpreta los resultados, formulando las consecuencias prácticas para afrontar próximos aprendizajes.


En mi caso, el perfil de aprendizaje que más se da es el reflexivo, que se caracteriza por ser :

- Ponderado, concienzudo, recptivo, analítico y exhaustivo.

No obstante, se aprecia claramente que no existe una gran diferencia entre las cuatro barras, de forma que incluso si nos fijamos en el segundo estilo de aprendizaje que suelo desarrollar más, vemos que existe un empate entre el activo y el pragmático. Al principio, creí que se trataba de un error, pero luego comprendí que no, ya que aunque en la persona siempre predomine un estilo de aprendizaje por encima de otro, en realidad posee y desarrolla los cuatro, aunque para dar repuesta a diferentes cosas, en momentos diferentes. Por tanto, el que en la configuración de mi estilo de aprendizaje haya resultado estar tan igualada, no supone un problema sino una ventaja, ya que según ante qué problema me encuentre, podré emplear uno u otro estilo.

Con respecto a la posibilidad de perfeccionar mi estilo de aprendizaje en vista a futuros retos educativos, debería trabajar tal y como exponen Alonso, Gallego y Honey, (1994), sobre los bloqueos que impiden la mejora de éstos. De este modo, vemos cómo para desarrollar en mí el estilo de aprendizaje teórico, que es el en el que tengo menor puntuación, debería contrarrestar los siguientes bloqueos: dejarme llevar por las emociones, preferir la intuición y la subjetividad, el desagrado ante enfoques estructurados, tendencia a la espontaneidad y al riesgo, gracias al seguimiento de estas orientaciones:

- Práctica de la lectura y el resumen de apoyo.

- Resumir teorías.

- Detectar incoherencias de los argumentos.

- Analizar las situaciones complejas.

- Inventar métodos de resolución de problemas.

- Aprender a cuestionar.

Una vez visto esto, sólo queda decir que la verdadera importancia de que la persona conozca su propio estilo de aprendizaje, se encuentra en el hecho de que ésta pueda llegar a potenciar el mismo lo máximo posible, para alcanzar cada vez que resulte necesario el nivel de aprendizaje adecuado.

Con esto, concluyo mi actividad, aunque me gustaría que aportáseis vuestras conclusiones sobre los estilos de aprendizaje, y la utilidad de su conocimiento para la EPA. Por último, un saludo y gracias.

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