martes, 18 de mayo de 2010

Problemas de salud y sus efectos sobre la motivación.

Como hemos visto en la actividad anterior, el padecimiento por parte de los trabajadores en general de problemas de salud, asociados en este caso, a la labor profesional que realizan, puede ser un factor determinante para la estabilidad de su motivación, que aunque no siempre tiene por qué verse resentida, sí que existe la posibilidad de ello. Si se diese el caso de pérdida de motivación en la persona, como creo se señaló en entradas anteriores, la productividad laboral de esta persona, así como su interés y consecución de cualquier tipo de aprendizaje, que es lo que más nos interesa en este caso, podrían verse muy dañadas.
Tras esto, podemos vislumbrar la importancia que tiene para la persona, estar al corriente de los síntomas que preceden a enfermedades de importancia, o las pautas que puede aplicar para evitar algunas de ellas.


Por otra parte, dentro del conjunto de enfermedades que creo se dan de forma más común y suele afectar a más trabajadores, está el estrés, al que deberíamos de otorgar una mayor importancia de la que tiene, y que debería empezar a tratarse de forma más efectiva. Así por ejemplo, creo que el estrés debería ser abordado desde una perspectiva multidimensional, pues son muchas las facetas de la vida de la persona que se ve afectada, y con la ayuda no sólo de la medicina, sino también de la Educación Social.

Sin duda, creo que la Educación Social, y algunas de las áreas desde las que ésta trabaja, serían de gran utilidad para ayudar a las personas afectadas por el estrés, gracias a la aplicación de técnicas que conciben a la persona de forma holística y como un elemento activo en el proceso de recuperación.

No obstante, este es sólo mi opinión. ¿Qué opináis vosotros?

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